Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

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sábado, 28 de junio de 2008

Ayer y hoy (soneto con estrambote)

Cabalgo entusiasmado galopando sobre vientos…
Habiendo resistido los embates de canallas,
he visto la caída de paredes y murallas
tejiendo letanías entre cuitas y lamentos.

He visto tantos llantos, tantos gritos y tormentos
pasearse forajidos bajo fuego de metrallas
y luego resistir los asedios de atalayas
usando catapultas, cañonazos y aspavientos.

He visto la embestida de dragones comodoros
arrear sus llamaradas al umbral de la memoria
sin más piedad que el hambre de desdenes y desplantes.

He visto ya el asedio de los persas y los moros
barrer a los cristianos de los libros de la historia
dejando en mí silencios y dolores trepidantes.

Hoy viajo serenado sobre brisas ondulantes:
Crecido, madurado, tan solemne como vasto
pues me ha fortalecido mi pasado tan nefasto.

Hoy soy mejor persona, ¡tan juicioso como casto!

lunes, 23 de junio de 2008

El ogro y la niña (dueto tonisan y Denn)

-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.

-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.

-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.

La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.

Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.

La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.

Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.

-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.

El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:

-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.

tonisan
Denn

miércoles, 18 de junio de 2008

Tus ausencias.

Trinar de pajarillos
evocan las ausencias
y la naturaleza
te dona sus esencias:
te dejas cobijar
por miles de conciencias
que llueven desde Gaia
sanándote impaciencias.

Te dejas arrullar
por ríos y riachuelos,
por flores coloridas
que brotan desde suelos
amantes de tu piel.

Y esperas porque esperas
regreso de tu amado
mientras el Cielo llora;
como ogro condenado,
tu soledad infiel.

Ya deja de esperar
y dame tus ausencias.
Las sembraré en mi alma;
trajeado de paciencias,
volviéndote a querer.

jueves, 12 de junio de 2008

Venganza y perdón (soneto)

La ausencia se dibuja melindrosa
en cuanto soledades aparecen
y duras son la penas; que se mecen
nublando la conciencia prodigiosa.

y luego la venganza; peligrosa,
amarga nuestras dichas; y perecen
por obra de pasiones que merecen
morir asesinadas por la prosa.

Y la fidelidad, cruel delirante
ensucia los motivos del amante
cubriendo el poco amor que recibiera.

por eso es el perdón la medicina
que sana todo mal a aquel que espera
retorno del amor a su cocina.

miércoles, 11 de junio de 2008

Entre sagrado y profano

Cielo sagrado
suelo profano,
tengo la noche aquí en la mano:
tengo la rosa del pubis humano
aquí en mi mano, aquí en mi mano.

Cielo expandido
suelo profundo,
tengo el silencio más vasto del mundo:
desde tus ojos hasta mis ojos
vuelan mutismos de crueles segundos.

Cielo dormido
suelo encallado
tengo los sueños anclados al viento
y se me escapan momento a momento:
yo los persigo ya sin aliento…

Entre aventuras y estancamientos
vengo del mundo, voy hacia cuentos,
hurgando trenes de polizonte:
vengo del cieno, voy hacia el monte…

Entre sagrado, mundano y profano
tengo tu rosa,
negra y felposa
aquí en mi mano, ¡aquí en la mano!

sábado, 7 de junio de 2008

La cita.

El oleaje se balancea,
como cuna navegándose a sí misma
en esta tórrida tarde tropical,
entre lilas y rosados,
entre púrpuras y escarlatas;
y yo te espero en la orilla de un deseo continental y oceánico.
Te imagino legendaria,
bronceada y melindrosa,
cadereando maliciosa sobre arenas diamantinas,
en ese hilo dental que nada esconde,
pequeña piececilla de tela
que resalta e insinúa tu figura y tu belleza.

Ante tanta sensualidad,
¿qué podría hacer yo,
además de atosigarme entre bisbiseos y palabras entrecortadas?
Pero llegas tan vestida
que no entiendo cómo no te sofocas
bajo esta modorra bochornosa.

El oleaje se balancea
bajo tu enagua de panal y de colmena,
como arrullo de una luna que ha perdido sus esferas
y te espía desde el agua,
buscando;
entre tus piernas, sus estrellas.
Yo te observo en la distancia,
deleitado con tu marcha seductora y elegante,
tú te acercas dibujando muchos soles en tus labios.

Y qué bella es tu sonrisa de gaviotas y de perlas,
y qué hermosa es tu mirada de delfines y centellas.
Si me abrazas
te prometo un arco iris de jazmines y caléndulas,
si me besas
te aseguro un tornado de caricias y de huellas..

domingo, 1 de junio de 2008

Dedicado a Denn, poema en liras.

En tus ojos azules
reflejos; que destellan como un cielo,
se visten de abedules
al fin rasgando el velo
que atara mi silencio con su vuelo.

Por tu candor de anhelo
arrulla tu llamada entre la bruma:
el cambio de este suelo
que tanto nos abruma
por otro en que la pena no se suma.

De tu sentida pluma
el verso se derrama cual oleada,
cubriendo con espuma
ecuórea y titilada
al sueño protegido por tu espada.

Tus aires de cascada
abrevan al viandante casi muerto.
Actuando como un hada
colocas nuevo injerto
a todos los plantíos de mi huerto.

Con tu fonema experto
alegras a las almas titubeantes
y siembras el desierto
de flores rutilantes,
donando vida nueva a los infantes.

Tus llamas son radiantes,
se espejan en un cielo almidonado;
labrado con diamantes
vestidos de rosado
en medio del ocaso ensangrentado.

Tu verso se ha trocado
en toda una gran feria de alegría,
que embiste mi costado
con tanta fantasía
que toda mi tristeza se desvía.

Encuentro en tu poesía
la luz evidenciada del estío,
la magna algarabía
que colma lo vacío
con blanda concurrencia en lo bravío.

Conviertes a mi hastío
en fuente de tesoros y de gemas,
y así borras el frío
de todos mis problemas
con esa gracia bella en tus poemas,

Descubro entre tus lemas
sensible sencillez, juicioso brío,
en un sin fin de temas
bordados por el río
del fresco resplandor de tu albedrío.

Contemplo en tu semblanza
un mar de corazones ablandados
que encuentran nueva alianza
en fuertes afianzados
con versos de tu musa, cual soldados.

Sembradas en tu mano;
estrellas desparramas por el mundo
y lo haces más humano,
y lo haces más profundo,
cambiando su semblante en un segundo.

Sembradas en tu rima,
destellan sensaciones deleitosas.
La nota que se arrima
a tus rongas preciosas
se llena de gardenias y de rosas.

Por sobre tu trabajo
pasean las alegres mariposas
y es todo un agasajo
de flores primorosas
tus mágicas palabras deliciosas.

Acordes de acordeones
con soplo de las flautas y violines
renuevan las canciones
que cantan serafines
tallando tu legado en adoquines.

Y hermosos querubines
coronan de azucenas tus delirios.
Danzando los jazmines
se enlazan con los lirios:
festivos, te saludan entre cirios

Caléndulas de plata
adornan con sus pétalos tu llanto;
cayenas escarlata
seducen con su manto
a todo el que camina por tu canto.

Un sueño enarbolado,
en tu sonrisa clara y prodigiosa
asoma lo sagrado
de tu alma talentosa
y mi alma te atesora vigorosa.

Es que te quiero tanto;
princesa nacarada y cariñosa,
pues tienes el encanto
que es propio de una diosa
y digno de una dama fabulosa.

Por eso no me aguanto
las ganas de decirte con premura;
¿mi niña tierna?:

¡es toda una lindura!